- Zacarías dudó de la palabra de Dios y guardó silencio durante nueve meses.
- Cuando finalmente creyó y estuvo de acuerdo públicamente con lo que Dios dijo, su boca se abrió, fue lleno del Espíritu Santo y comenzó a profetizar.
- Sus palabras llenas de fe y guiadas por el Espíritu revelan no sólo quién es Jesús, sino también por qué Dios salva a su pueblo.
- La fe nos posiciona para recibir más visión y bendiciones de Dios; mientras que la incredulidad crea resistencia y temporadas de silencio en nuestras vidas.
- El estar de acuerdo con la Palabra de Dios abre nuestros corazones para ser llenos y guiados por el Espíritu.
- Se puede ver claramente cuando alguien ha sido lleno del Espíritu por lo que sale de su boca.
Lucas 6:45 (NTV) - “...Lo que dicen proviene de lo que hay en su corazón.”
- Cuando nuestros corazones están llenos de fe, nuestras palabras reflejarán esperanza, confianza y seguridad en Dios.

__mediumsquare__.webp)